CONCEJO DE POPAYÁN CUESTIONA VACÍOS EN EJECUCIÓN Y PIDE MAYOR RESPUESTA DE LA SECRETARÍA DE SALUD
En sesión ordinaria del Concejo de Popayán, la Secretaría de Salud presentó el informe de seguimiento a la ejecución del Plan Municipal de Desarrollo con corte al 28 de febrero de 2026, junto con el balance de las vigencias 2024 y 2025. Aunque la administración reportó una mejora importante en el cumplimiento de metas de producto, la jornada dejó en evidencia que siguen abiertos varios frentes críticos en materia de salud pública, atención social, ejecución administrativa y capacidad de respuesta institucional frente a problemáticas sensibles del municipio.
Durante la exposición, la secretaria Claudia Milena Males informó que la dependencia pasó de un cumplimiento del 49 % en 2024 a un 95 % en 2025, resultado que mostró una recuperación frente al rezago de la vigencia anterior. Sin embargo, el análisis político del Concejo fue más allá del porcentaje general y puso el foco en asuntos que siguen sin resolverse de manera suficiente, entre ellos la atención a habitantes de calle, la salud mental, la operatividad del sistema de emergencias médicas, la adecuación del cuarto frío, la atención al adulto mayor y algunas dificultades persistentes en procesos contractuales y administrativos que siguen afectando la ejecución oportuna de las metas.
La concejala Rosa Agustina Sinisterra Landázury hizo un llamado directo a acelerar la ejecución y a convertir la planeación en atención real y oportuna para la ciudadanía. En su intervención, insistió en que la Secretaría tiene claridad sobre las necesidades más urgentes del municipio, especialmente en temas como salud mental, atención a mujeres y prevención del suicidio, pero advirtió que el reto no puede quedarse en la formulación de estrategias ni en buenas intenciones técnicas. Su postura puso sobre la mesa una preocupación concreta: “Popayán no puede esperar a final de año para ver resultados en áreas donde la crisis social y emocional de la población exige respuestas inmediatas”.
Por su parte, el concejal Andrés Sarria advirtió que aún persisten debilidades estructurales dentro de la administración que siguen afectando la ejecución. A su juicio, los avances dejan claro que la gestión en salud no puede depender únicamente del esfuerzo individual de un equipo, sino que requiere que toda la administración funcione con mayor articulación, agilidad y capacidad operativa para evitar que los mismos cuellos de botella vuelvan a frenar la respuesta institucional.
La sesión dejó alertas de fondo: la atención a habitantes de calle, la calidad del agua, el manejo de recursos con destinación específica, la presión creciente sobre los programas de salud mental y las dificultades para ampliar una cobertura efectiva siguen siendo retos que exigen seguimiento permanente. En ese escenario, el Concejo de Popayán fue enfático en que su función no se limita a revisar niveles de ejecución, sino a verificar si esa ejecución se traduce realmente en soluciones para la ciudadanía; por ello, la corporación fija una línea clara frente a la administración: la ciudad no necesita solo mejores cifras, sino resultados verificables, oportunos y con impacto concreto en la vida de la gente.
